Las certificaciones profesionales avalan el conocimiento y pericia profesional de su titular basado en evidencias académicas y curriculares, que deben acreditarse al solicitar el alta.
Adicionalmente este tipo de certificación atestigua la actividad profesional de su titular y avala la solvencia en su desempeño, a través de las valoraciones de calidad recibidas. Por esta razón el mantenimiento de la certificación exige:
Tener constancia de que el titular continúa ejerciendo la actividad profesional, a través de los registros de actividades profesionales de Scrum Master o de Scrum Level realizadas, o de las valoraciones de calidad recibidas.
Valoración media de calidad registrada en Scrum Manager en el último año mayor o igual de 8 sobre 10.
Las certificaciones profesionales quedan sin renovación si en el último año no se ha registrado información que permita avalar el mantenimiento de la actividad profesional, o si las valoraciones de calidad no alcanzan el nivel exigido.
En el caso de pérdida de la credencial por falta de actividad, se puede volver a solicitar si se recupera la actividad profesional.

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